capitulo 8. una estupida promesa

Los ultimos dias habian pasado sin novedad… ningun monstruo de esos a
la vista y  la casa estaba patas arriba, pues ya me habia encargado de
buscar algo que me fuera de utilidad..hacia ya un par de dia que habia
dejado de llover y yo debia preprarar mi marcha..debia alejarme de este
lugar, aqui terminaria por volverme loca…habia llegado a la
conclusion de que preferia morir luchando contra uno de esos seres, que
sola, y abandonada a mi suerte en cualquier lugar.
En el garaje de
la casa, al cual tenia acceso por una puerta que se encontraba en la
cocina, encontre un par de garrafas de gasoil, y una moto de trial, sin
duda seria del hombre de la casa, pues habia visto fotos de él en el
salón junto con aquel vehiculo.
Era un hombre medianamente joven y
con el pelo moreno, de complexion media y tenia una bonita
sonrisa…supongo que como la sonrisa de millones de personas que ahora
estarian muertas y con el rostro de la muerte en la cara, en vez de
humanidad. En otras fotos salia junto con su mujer, una mujer morena de
ojos azules , tan intensos como el mar, que sotenia en brazos a una
pequeña..

-Inés…-

Deseche alquel pensamiento, me jure
ser fuerte, dejarme guiar por el odio, pues era lo unico que me
quedaba, eso y una estupida promesa.
Ese era el vehiculo que utilizaria para huir.
Habia
abierto con cuidado la puerta del garaje quebrantando el silencio que
reinaba en la calle y habia sacado aquella moto despues de llenar el
deposito, la habia llevado hasta la puerta principal de la casa y la
habia dejado estrategicamente colocada por si tenia que salir por
patas. Nadie me habia interrumpido, nadie ni nada, era como si yo sola
me encontrara en aquel lugar, como si solo quedara yo.
El resto del
tiempo lo habia dedicado a diseñar con unas tiras de cuero un
dispositivo para sujetar los cuchillos en la pernera de los pantalones,
para tenerlos bien a mano en caso de necesidad, no se me daba bien
coser, pero tras muchos intentos, logre algo bien util, ademas, tenia
tiempo de sobra para probar. Probé a desenfundarlos y se deslizaban
sobre mi pierna en un siniestro compás, habia conseguido hacerlo en
apenas unos segundos, y me sentia orgullosa..rapidez, era lo que tenia
que mejorar frente a esos seres, no eran inteligentes, o eso pensaba, y
tenia que contar con tener todos mis sentidos al 100% de sus
posibilidades. En aquel garaje enterre lo poco que me quedaba de
humanidad, en aquel garaje intente convertirme en una superviviente, en
una guerrera, y no me iba nada mal.

La mochila la tenia
preparada desde hacia dias, llevaba unos botellines de agua, algunas
latas de comida, un bote de vitaminas que habia encontrado por
casualidad, la linterna con pilas nuevas, el paquete de compresas y las
llaves abajo del todo…no las iba a necesitar nunca más, pero eran las
llaves de lo que un dia fue mi casa.
Encontré una navaja multiusos
que llevaria en el bolsillo del patalón. La pistola de aquel dia…me
sentia incapaz de volver a empuñarla de nuevo, me sentia sucia con
aquel arma entre mis manos, aquel arma con la que le quite la vida..era
mi ultima prueba, lograr sostenerla entre mis manos sin sentirme
culpable, enterrar el pasado junto con mi humanidad.
***************************
Lo conseguí, conseguí sostener el arma entre mis manos sin sentirme
culpable, lo agarre con las dos manos y delante del aquel espejo que
antes me daba miedo mirar, levante el arma y apunté.
Y me gustó aquel reflejo. Sin darme cuenta dije en voz alta:


Te queria tanto que hubiera dado mi vida por ti, pero ya no estás,
duermes ajeno a esta pesadilla, y quizas mejor así, pero me siento tan
vacia sin ti, mirame, en lo que me estoy convirtiendo porque tu me lo
pediste, me dijiste que fuera fuerte, y estoy siendo fuerte, podria
haber acabado empuñando este arma y pegandome un tiro, acabar con todo
esto, escoger el camino fácil, pero siemrpe cumplo mis promesas, por
muy estupidas que fueran, y porque tus ojos me lo pedian mientras me
dabas el último beso.
Aquel dia mi alma murió contigo, y ahora,
ahora me vengare, por todos vosotros, por ti…te quiero…- Y baje el
arma, mis ojos miraban ese reflejo, se miraban asi mismos, y no
encotnraba vida en ellos, veia el rostro del odio.

De repente oi
gritos en la calle, sonaban lejos, pero juraria que eran unos gritos.
Empuñando todavia aquel arma me acerque a la ventana y la abrí un poco,
lo volvi a oir, eran gritos humanos, pero el sonido era desgarrador, de
dolor.
Noté todo mi cuerpo tenso, habia más gente en los
alrededores, todo este tiempo sola en esa maldita casa, y seguramente a
pocos metros habia tenido mas supervivientes, más gritos, provenian del
final de la calle, donde aquel ser que vi por la ventana del baño se
habia alejado..
 ¡mierda!, aquellos gritos no indicaban nada bueno,
si eran de suepervivientes, estaban bien jodidos, con razon no me habia
molestado nadie mientras estaba allí, probablemente todos los malditos
muertos del lugar, estaban esperando la oportunidad de tener su racion
del dia con los unicos seres vivos que encontraron en aquel lugar, el
pueblo era pequeño, no más de 50 personas calculo, y las casas estaban
bastante alejadas unas de otras, mierda..maldita suerte…seguramente
la lluvia me habia impedido oir con claridad cualqueir sonido aparte
del viento, y habia amuflado mi presencia cuando llegé.
Esperé a ver
que pasaba, los gritos se oian cada vez más apagados, hasta no recibir
ninguna respuesta…esperé un poco más y lo ví, aquel hombre trajeado,
caminar lentamente calle arriba, hacia donde yo estaba, su rostro
estaba cubierto de sangre, de un rojo intenso, una sangre que no era
suya…

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